{"id":39,"date":"2022-11-29T03:10:32","date_gmt":"2022-11-29T03:10:32","guid":{"rendered":"https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/?p=39"},"modified":"2023-06-22T19:47:41","modified_gmt":"2023-06-23T01:47:41","slug":"por-que-la-adolescencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/2022\/11\/29\/por-que-la-adolescencia\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la adolescencia?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dejar la infancia emociona y duele. Todo el organismo se dispone a cambiar. Y se van haciendo posibles nuevas funciones del pensamiento. Estamos en la edad en donde cuestionar es lo natural. Llega la b\u00fasqueda de identidad y la avidez por la pertenencia. La fragilidad, y, a la vez, el \u00edmpetu de cambio. El deseo de libertad y simult\u00e1neamente la necesidad de amparo. S\u00ed, a\u00fan amparo y presencia adulta, aunque de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" data-id=\"89\" src=\"https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/WhatsApp-Image-2023-06-22-at-19.20.00.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-89\" srcset=\"https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/WhatsApp-Image-2023-06-22-at-19.20.00.jpeg 768w, https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/WhatsApp-Image-2023-06-22-at-19.20.00-225x300.jpeg 225w, https:\/\/alascomunidad.org\/alas\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/WhatsApp-Image-2023-06-22-at-19.20.00-480x640.jpeg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los doce a los dieciocho, un lapso muchas veces negado por el \u201csistema mundo\u201d. Edad, adem\u00e1s, con una capacidad especial de detectar lo que no funciona, que en la vida de ciudad suele apaciguarse con decenas de distractores: desde los m\u00faltiples anzuelos para el consumismo, los juegos de pantalla, hasta sustancias como los medicamentos contra la inquietud y la hiperactividad cuya prescripci\u00f3n est\u00e1 en aumento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestra ciudad hay algunas propuestas pedag\u00f3gicas distintas a la educaci\u00f3n convencional pensadas para ni\u00f1@s. De igual modo, existen espacios de aprendizaje y reflexi\u00f3n ideadas por y para j\u00f3venes que forman sus colectivos m\u00e1s bien a partir de los veinte a\u00f1os, pero para ese puente entre la ni\u00f1ez y la vida adulta no encontramos mucho. Se ven algunas escuelas que se dicen alternativas o de vanguardia, pero que adem\u00e1s de costosas, no dejan de ser opciones de celdas que separan la vida escolar de la vida real, sucursales del mismo proyecto colonizador, donde alguien va a venir a dictar qu\u00e9 ense\u00f1ar, qu\u00e9 pensar, a qui\u00e9n obedecer. Donde los espacios que pueden ir rescatando algunos estudiantes o incluso maestros libertarios, tarde o temprano van a topar con directores, inspectores, secretarios, que obedecen a los intereses del capital, lo reconozcan o no. O con dogmas que dictan lo que pueden o no pueden aprender l@s chic@s, y c\u00f3mo lo deben hacer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vimos pues, un vac\u00edo de propuestas libertarias para los adolescentes en Guadalajara. Conscientes de ello, decidimos enfocarnos a trabajar en esta etapa tan poco comprendida y acompa\u00f1ada. Y permanecer fuera del sistema escolar, ampliando el panorama. Con la disposici\u00f3n de experimentar lo que aprender en colectivo y sin ataduras institucionales significa. Con el compromiso de detenernos constantemente a analizar nuestra pr\u00e1ctica, porque la libertad no es algo dado, sino una constante b\u00fasqueda, con avances concretos, s\u00ed, pero que nunca se conquista del todo. Como adultos acompa\u00f1antes, aspiramos a posiblitar las condiciones para que los adolescentes se sientan seguros, respetados, tomados en serio, y puedan vivir esta etapa en comunidad; con m\u00e1s goce que angustia; con m\u00e1s comprensi\u00f3n que opresi\u00f3n; con m\u00e1s solidaridad que individualismo; y con una invitaci\u00f3n constante a construir herramientas que vayan haciendo posible su autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00f3nica, marzo 2019.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 compartir?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(un a\u00f1o despu\u00e9s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace seis a\u00f1os s\u00f3lo era sue\u00f1o un espacio en donde los j\u00f3venes eligieran qu\u00e9 quer\u00edan aprender y el aprendizaje no estuviera sometido a programas de estudios impuestos o calificaciones, un lugar en donde la voz de los j\u00f3venes no fuera ignorada s\u00f3lo por no ser adultos; un lugar en donde constituyeran su propia asamblea y tomaran sus decisiones, aprendiendo desde el hacer; un espacio conectado con otros espacios y personas que abrieran sus puertas a compartir, nutrir y nutrirse de experiencias cr\u00edticas y propositivas, a ese tejido que nos hiciera caminar y sostenernos hacia el horizonte compartido. Ahora vemos que se puede, se est\u00e1 pudiendo, y queremos compartir con otros nuestra peque\u00f1a experiencia, por si les sirve para animarse a comenzar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejar la infancia emociona y duele. Todo el organismo se dispone a cambiar. Y se van haciendo posibles nuevas funciones del pensamiento. Estamos en la edad en donde cuestionar es lo natural. Llega la b\u00fasqueda de identidad y la avidez por la pertenencia. La fragilidad, y, a la vez, el \u00edmpetu de cambio. 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